Cursos de cuerno y cuarzo de Ana Belchí

Aprovechando el puente que tenía por las Fiestas del Pilar…hice una escapada express a Valencia para hacer un par de cursos con Ana Belchí que tenía muchas ganas: imitación cuarzo (su famoso 573º Grados Celsius que presentó en la pasada edición de Polimeralia) e imitación cuerno (también muy chulo).

Cuando me preguntan por las clases con Ana siempre digo que lo bueno es que además de aprender la técnica, te enseña a pensar. Te cuenta el por qué de la pieza, por qué su forma, por qué esos colores, cómo se le ocurrió hacerla… Y entonces, dentro de todo eso, le encuentras sentido, lo que resulta importante cuando en un futuro quieres repetirlo en casa. Porque así sabes el razonamiento que debes seguir para utilizar los colores, entiendes cómo debe de ser el acabado… En fin, luego cada una hacemos lo que queremos (o lo que podemos), pero siempre creo que el “enseñarte a pensar” es un plus y no te quedas solo con la técnica (que vendría a ser como el “repetir como loritos” la lección del cole).

Así que “pa’Valencia” que me fui. Conocí su taller (menuda maravilla, madre mía quién tuviese todo taaan organizado) y nos pusimos manos a la obra.

El sábado comenzamos con el curso de “Imitación de cuerno”, que como su propio nombre indica se trata de un curso en el que tanto los colores como el acabado tratan de simular ese tipo de piezas tribales realizadas con diferentes tipos de cuerno, que en este caso se imitarían con las diferentes combinaciones de colores utilizadas. Eso sí, diferentes tipos de combinaciones pero siempre desaturadas, puesto que la idea es imitar el cuerno tal y como se encuentra en la naturaleza.

Estas son las diferentes piezas de muestra que Ana tenía en el taller:

Como se puede ver, diferentes tipos de combinaciones dan diferentes tipos de cuerno… unos más pulidos que otros…

Por la complejidad que supone, durante el taller realizamos la tercera pieza (de la imagen) empezando desde la izquierda puesto que además de la técnica de cuerno en sí, también incorpora elementos como alambre de latón para dar más cuerpo y también aprendí cómo utilizarlo en la pieza. Así, el acabado final (a falta de lijar un poquito, sin necesidad de pulir) fue este:

 

El otro curso que realicé fue el de 573º Grados Celsius (el del anillo imitación a cuarzo, que tan conocido es). Este curso es un poco más largo, porque hay que hacer múltiples combinaciones de colores para tener diferentes colores de cuarzo y porque el montaje de la pieza es bastante trabajoso (todo el montaje del anillo está realizado a mano). Pero salen resultados muy bonitos como estos:

Durante el curso, se realizan mezclas para tener los diferentes colores de cuarzo en la naturaleza: rosa, blanco, negro, azul, ambar y morado. Y, aunque hicimos la pieza principal en todos los colores, el montaje lo realicé sobre la pieza de color rosa. Lleva bastante trabajo de lijado y pulido, para quitar imperfecciones y también para que la pieza quede muy brillante, para simular una piedra preciosa auténtica. Pero, sin duda, lo que más me gustó fue la idea del montaje. Normalmente cuando realizo anillos con arcilla polimérica, preparo la pieza principal y esta se pega sobre la base del anillo. Pero, en esta ocasión, la pieza forma parte del propio montaje del anillo. Así que, además de la técnica, aprendí cómo tomar medidas para realizar el aro de un anillo (según la talla), aprendí a realizar trenzado con alambre de plata… no es sencillo, pero se luce tanto… La pieza final que monté me gustó tanto que en cuanto llegué a casa, realicé el montaje en otro color para regalárselo a mi hermana:

Como resumen, fue un fin de semana muy enriquecedor por poder estar con Ana de nuevo y sobre todo por verla trabajar “en su salsa” (en su propio taller) y por todo lo aprendido (tanto en cuanto a técnicas como en cuanto a “truquis”). Os lo recomiendo muy mucho!! 😉

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